El miedo a la realidad, padecido por muchos, reconocido por pocos

No voy a ser yo el responsable de que reconozcas que en el fondo le temes a la vida; sin embargo, si quiero arrojar luz hacia los senderos de las personas. Muchos seres vivos realizan su camino existencial con pena y sin gloria, esto es así porque muy en el fondo yace un temor ante la vida que marchita las voluntades de dichos seres. Con el paso del tiempo, el valor se va pudriendo y si uno no hace nada para establecerse fuerte ante la vida, esta pasará de largo sin pestañear, y te quedarás ahí, mirando pasivo, una vida que se te escapó sin que pudieras hacer nada al respecto.

Mucho tiene que hacer el ser humano para sentirse verdaderamente realizado, son muchos los caminos auténticos disponibles para cada persona, pero nosotros miramos siempre hacia otros lados, pareciera ser como si la esencia actual del ser humano común fuese la de vivir una vida impropia. Con el paso del tiempo, si una persona no va cumpliendo sus sueños, la felicidad va esfumándose de su espacio, cuidate amigo de la frustración o esta hará mella en tus fauces y te dará la apariencia de una persona derrotada.

El camino del ser humano debiera ser un camino evolutivo hacia el desarrollo y el perfeccionamiento, sin embargo, la mayoría de las vidas del planeta van hacia la involución, poca consciencia brota de la naturaleza humana hoy en día, allá por donde mires, te encontrarás verdades muertas como puños, verás auténticos poetas que se dedican a la carpintería, encontrarás sabios que sólo se dedican a pintar, verás, mires por donde mires, personas cuyas habilidades innatas son desaprovechadas, verás personas y almas vagando por la existencia dedicandose a aquello con lo que su corazón no late contento.

miedoSi la persona no despierta durante el trayecto vital, el propósito auténtico de su vida no será encontrado, y la vida pasará de largo sin reconfortar el alma de aquel ser dormido. Encontrando es como la persona alcanza el sentido en su desarrollo empírico. Conócete, aprende lo que te acontece, absorve lo que te venga y haz que te haga crecer, aprendiendo a conocerte encontrarás qué es lo que te hace feliz, y en esa sapiencia, podrás bordar un sendero que te reconforte realmente.

Para poder ser una persona auténtica, el conocimiento propio, anteriormente nombrado en el texto, es de vital importancia pues nos hará conocer el terreno de batalla, te hará encontrarte con tus pasiones, con tus gustos más auténticos, podrás entonces proponerte realizar tareas y actos que vayan acorde a tu ser, podrás vivir una vida más auténtica y de mucho más sentido que antes, si vives una vida sin sentido, de poco te valdrá la felicidad. Y sí, existen vienes de mayor elevación que la felicidad, están esperando a que los encuentras, empieza a pensar por ti mismo, libérate de los patrones conceptuales que tejieron otras generaciones sobre ti, vete libre de ellas, y entonces mira el mundo con ojos renovados para trazar un nuevo camino, un camino que te lleve al éxito, pues es éxito es la victoria, e invicto es el modo real de vida.

Vivir lo sabemos hacer todos, pero pocos saben vivir intensamente, saber trabajar es algo que todos debemos hacer, pero pocos lo hacen con consciencia y orientación, encuentra por fin la cruda realidad de la vida y máscala con ganas de hacer algo al respecto. Cuando tu vida encuentra un propósito real y acorde a tu esencia, entonces y sólo entonces encontrarás la nueva dimensión de vida, aquella que aporta a tu recibir mucho más que un lamento o un quebranto, aquello que merece la pena conocer está esperándote detrás del esfuerzo, tan sólo crúzalo y llega a conocer tu corazón, oculto ante tu ignorancia y portador de todos tus valores innatos, en él se encuentran escritos los designios de tu destino.

Y dichos designios ¡Qué poca gente los supo leer! y de esos pocos que lo supieron leer, pocos tuvieron la voluntad de transformarlos en realidades perennes que pudieran sujetar sus pasos, cruza tu camino sin dubitar ante las distracciones, encuentra en tu nombre un libro abierto sólo por ti y estudialo como si fuese tu asignatura preferida. Considera, por sólo un instante, la posibilidad de poseer los más lujosos bienes de la existencia, aquellos que aguardan al gran y heroico hacedor; considera, aunque sea sólo por un momento, la posibilidad de que el poder te aguarde al otro lado de la esquina que viene, tan sólo imagina que ese poder te llega y todas las puertas, por ende, se ven abiertas, descubre tan sólo la grata sensación que te aporta el poder atravesar toda puerta, el poder quemar cada frontera.

La vida puede provocar en la persona despierta la más profunda de las hambres, y aquel que porta tal hambruna propicia en la vida las épicas historias más merecedoras de nombre y reconocimiento, pues personas con una sed de objetos concretos conllevan enseñanzas profundas, aquellos que persiguieron y consiguieron aquello que se propusieron pudieron reclamarle a la vida por su poder más de dichos frutos, y pudieron obtenerlas y decidir que querían incluso cosas más importantes, más valiosas, para después conseguirlas.

Han pasado muchos siglos, y la conducta humana, al igual que sus patrones, no han evolucionado apenas, seguimos conformándonos con estilos de vida mediocres, la especialidad individual del ser humano es vista poco por los humanos hoy en día. Escoges un rumbo y no dudas acerca de que ese rumbo sea el real camino tuyo, te pierdes en él sin dudar, sin encender la llama de tu conocimiento para que este pueda discernir si otra posibilidad es más merecedora de tu experimentar, concreta un nuevo plan, uno intenso que haga brotar en ti las lágrimas de un destino realmente vívido, permite entrar el aire refrescante de la novedad a tu cuarto, deja que la luz del poniente ilumine los objetos que entorpecen el orden en tu interior, y luego, recógelos, para poder disfrutar de una habitación interna libre de obstáculos, traza entonces un plan querido lector, un plan que te haga palpitar intensamente, y luego, atrévete a recorrerlo, a conocerlo, a comértelo digiérelo y no temas en soltarlo cuando la siguiente liana esté aguardando el siguiente aliento de tu voluntad, adéntrate en ti mismo, para obrar tu propia realidad, sirviéndote del acto y del proposito, tu destino es obra de tu voluntad.

 

 

 

 

Empezando a meditar, primeros pasos
Somos consciencia, aunque no siempre somos conscientes de ello
El Despertar de la Ciencia… desmitificando el misticismo.
Encontrando lo transcendencia, halla lo importante en cada sorbo de vida
Convivir con el miedo, la danza del valor

COMENTARIOS

WORDPRESS: 0